LAS EXPLORACIONES EN LA SIMA DEL AIRE
CONTADAS POR ROGELIO FERRER.
José Millán
Naranjo. Espeleoclub Karst.
08-Marzo-2003
Han llegado a
mis manos unas memorias escritas por Rogelio Ferrer sobre la ya famosa Sima del
Aire. Según me comunicó son el borrador de un artículo que está previsto
publicar en breve. Lo leo con evidente interés pues para mí, como para alguno de
mis compañeros esta sima es algo más que una gran cavidad, somos parte del
equipo que la hizo realidad y esto evidentemente la convierte en un logro que
también lo sentimos nuestro, como tantas exploraciones hechas en la provincia de
Málaga.
Leída la
crónica de exploraciones no puedo más que asombrarme de algunas afirmaciones que
no son ciertas, aunque mi capacidad de asombro, viniendo de temas relacionados
con publicaciones hechas por el GESM de la SEM (recordemos el famoso libro La
Guía de las cuevas de Málaga del señor Berrocal) ya tocó techo en aquella
ocasión.
No penséis que
esperaba demasiados elogios ni méritos a nuestra labor, pues eso es algo que
aunque no lo creáis nos trae sin cuidado. Lo único que esperaba era que por lo
menos hubiese sido un poco más fiel a la realidad. Rogelio ha sido compañero de
exploraciones, el Karst lo apoyó cuando estaba sólo, cuando ninguno de los
miembros de su grupo creía ya en ese boquete perdido en la sierra que soplaba
aire y en el que ya habían invertido tanto esfuerzo sin resultados. Cuando según
él mismo nos contaba tenía incluso dificultades para conseguir el material
necesario para la exploración.
En las
memorias se dice que en una sola visita a la cavidad logramos abrir el
impenetrable laminador que había detenido la exploración durante tantos años,
también se alude a una segunda visita donde se abrió un nuevo paso. Pero a decir
verdad las cosas no fueron así. Fueron varias las salidas que hicimos a la sima
para forzar ese paso, muchas las horas que invertimos en abrir no sólo ese
laminador y alguna gatera sino otros pasos que aunque penetrables resultaban
casi inhumanos, sobre todo cargados de material. En aquellas salidas los
miembros de la SEM solían brillar por su ausencia y eran los miembros de nuestro
grupo y algún que otro colaborador ocasional los que acudían a apoyar a Rogelio
en la exploración de aquella tortuosa sima.
Después del
laminador vinieron otros obstáculos y seguimos allí, un fin de semana tras otro,
aportando nuestro esfuerzo y nuestros medios tanto económicos como materiales. A
pesar de la dura aproximación de varias horas que te dejaba las piernas
destrozadas de cargar pesadas mochilas, a pesar de las duras condiciones
meteorológicas que nos obligaron a soportar una fuerte ventisca de aguanieve en
la que nos perdimos durante muchas horas y ya caída la noche, a pesar de las
infernales gateras que te dejaban el cuerpo lleno de moretones y cortes. No era
nuestra sima, no era nuestra exploración pero el Karst estaba allí, sólo por
colaborar y por supuesto porque disfrutamos con lo que llevamos tanto tiempo
haciendo, tenemos alma de topos.
Recuerdo la
última punta de exploración que realicé en la Sima del Aire, alcanzamos una
descompuesta sala a -240 m. Allí estábamos dos miembros del E.K. y Rogelio, allí
empezaba la "gran cavidad", rozando los -300 m. Atrás había quedado un infernal
meandro y un gran número de horas de cansancio y frío invertidas en, a pesar de
los explosivos, penosas desobstrucciones. Allí empezó o mejor dicho pudo
continuar otra de las "grandes" exploraciones de la SEM. Llegar allí fue el
resultado, como en tantas otras cosas, de un trabajo de equipo, aquí acabó el
trabajo del E.K. y empezó la carrera de la SEM hacia un nuevo éxito
espeleológico, por fin una nueva gran cavidad que creo que sin mucho temor a
equivocarme favoreció el resurgimiento de la propia SEM inmersa desde algunos
años atrás en una caótica situación que la condujo casi a desaparecer. Nos
alegra que nuestra colaboración sirviera de alguna manera a este fin, además del
puramente espeleológico.
Por último
quiero sólo dejar claro que en ningún momento he pretendido restar ningún mérito
a la labor hecha por Rogelio, que sin duda ha sido el responsable, a fuerza de
fe y constancia de este "gran monstruo" que es la Sima del Aire, ni a la de
todos los miembros de la SEM que han participado en los últimos campamentos, ni
a la de todos los espeleólogos andaluces que han colaborado en esta historia.
Sólo he pretendido dar una versión más exacta de cómo fue el nacimiento de la
segunda cavidad más importante de Andalucía.
PEPÓN (José Millán Naranjo).
Secretario del Espeleoclub Karst.
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